Cómo dormir en un aeropuerto sin pasar calamidades: las sleepbox

¿Has cogido alguna vez el típico vuelo de Ryanair que te sale tirado de precio pero que despega a las 6 de la mañana? En ese momento estas superorgulloso, te dices a ti mismo “¡soy el Rey del ahorro!” y se lo cuentas a todo el mundo “Eh tío, ¿has visto? ¡que me piro a Roma por 4 euros ida y vuelta! Sí, tío, sí, ya ves, soy el puto amo” (con perdón). Todo perfecto,  pero te das cuenta de que tu vuelo parte a las 6 de la mañana y para embarcar-facturar-y toda la pesca tienes que estar dos horas antes por lo menos… De repente no te salen las cuentas y empiezas a ponerte nervioso. ¿Cómo llego yo a las 4 de la mañana? ¿Quién me va a llevar a esa hora? ¿Cuándo duermo? ¡¿Dónde?!

Ves cómo tu momento de gloria se desmorona delante de ti y, ante eso, se te suelen plantear tres opciones:

  1. Lo que te has ahorrado en el vuelo te lo gastas en el taxi de las 4 de la mañana. Además de sentirte imbécil, al día siguiente haces turismo bostezando y con los ojos semicerrados.
  2. En defensa de tu viaje tirado de precio, coges un bus a las 4 de la mañana. Además de sentirte un pringado,  al día siguiente haces turismo bostezando y con los ojos semicerrados.
  3. En defensa de tu viaje tirado de precio y por eso de dejarte de carreteras a las 4 de la mañana, te tiras en el suelo con la maleta por almohada y  “””duermes””” (con muchas comillas) en el aeropuerto. Al día siguiente haces turismo bostezando y con los ojos semicerrados.

Conclusión: sí o sí, haces turismo bostezando y con los ojos semicerrados, maldiciendo los monumentos de la ciudad y sonriéndole a la cámara sólo y exclusivamente porque tirársela a la cara al fotógrafo estaría un poco feo.

Y ¿por qué? Pues ¡¡¡PORQUE NO HAS DORMIDO Y ESTÁS CANSADO!!! Y así uno no puede disfrutar 100% de un viaje…

 

 

Un nuevo invento

Yo creo que ese fue el proceso mental que siguió la mente del creador de las Smartbox antes de que se le iluminara la bombillita. O tal vez fue mientras trataba de dormir en un suelo congelado y con el cuello retorcido cuando le llegó la inspiración. El caso es que se aproxima una cuarta opción que nos permitirá disfrutar felices y descansados de nuestro primer día de viaje: ¡las sleepboox!

 

¿Qué es una sleepbox?

Como el propio nombre indica, una sleepbox es una “caja para dormir”, es decir, una especie de habitación minúscula donde poder descansar en situaciones en las que no puedes quedarte a dormir en casa pero tu cuerpo te pide un descanso; por ejemplo, una noche en un aeropuerto. Un espacio cerrado para que te sientas seguro sin que nadie te moleste y una cama limpita para roncar agusto. ¡¿Qué más se le puede pedir a la vida?!

Además, no sólo te sirve para dormir. Tienes también una mesita plegable por si quieres usar el portátil, wifi, enchufe para cargar el móvil si te estás quedando sin batería, etc.

El ambiente lo eliges tú: puedes controlar la temperatura de tu sleepbox y regular la luz según lo que vayas a hacer.

 

Pero y las sábanas… ¡¿Cada cuánto se cambian?!

Tranquilo, hombre, que esta gente está en todo. No te van a dejar que duermas encima de unas sábanas sobre las que a saber quién ha estado  haciendo qué. No, hombre, no. Los juegos se cambian automáticamente (lo cual, por cierto, me hace pensar que tal vez no quiera una sleepbox para mi casa pero sí una cama que se haga sola).

Las sleepbox están pensadas no sólo para los aeropuertos sino también para otro tipo de lugares de paso como las estaciones de tren o incluso para sitios más cotidianos como la propia oficina del trabajo. ¿Nunca te ha entrado la clásica modorra de las 4 de la tarde y has extrañado como nunca tu siesta? Pocas empresas ofrecen zonas de descanso y pocas personas se sienten cómodas echándose a dormir delante de toda la plantilla. Una solución como las sleepbox acabaría con este problema: un ratito dentro de tu cajita de dormir y… ¡como nuevo!

 

¿Y los precios?

Los precios recomendados por los creadores de esta idea son los siguientes:

  • Uso durante una hora: 11 euros
  • Uso para pasar la noche: 37 euros

Si lo que te interesa es saber por cuánto te saldría una sleepbox para tu empresa, te informamos de que te costaría 7.000 euros en caso de grandes pedidos.

 

¿Y si queremos dormir con alguien?

Si el viaje lo haces con tu pareja o con un par de amigos y no viene a cuento que cada uno se disperse por diferentes “cajas”, existe la opción de las sleepbox de dos y de tres plazas. ¡Lo tienen todo pensado!

 

¿En qué aeropuertos podemos probarlas?

De momento sólo podemos encontrarlas en Moscú, pero… ¡esperamos verlas pronto en más ciudades!

Y quien dice verlas, dice probarlas, ¡claro!

Si quieres más información entra en la web de las sleepbox.

 

ZZZZzzzz…. ¡FELICES SUEÑOS, VIAJERO!


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Author:María de la Cruz Valdemoro

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