Pues yo hago fotos mientras viajo y no por eso disfruto menos del viaje (hala, ya lo he dicho)

Estoy harta.

Primero fue mi hermano el que se atrevió a hablar por mí acerca de cuánto disfrutaba yo o no de mis viajes.

Sin sutileza alguna, sin la mínima intención de dar pie al diálogo… sin más: “Tú es que no disfrutas de los viajes”. ZAS.

 

-¿Perdona? 

-Te pierdes las cosas porque estás todo el rato haciendo fotos. Y no disfrutas.

Se me hinchó la vena por segundos. Me dan rabia esas afirmaciones que con tanta ligereza hacemos los unos sobre los otros.

-¿Y tú que sabes? Pues no… pues yo disfruto el doble, (dije como una niña pequeña enfurecida), porque disfruto, por un lado, igual que disfrutas tú, y por otro lado, como además disfruto yo.

(Y me faltó añadir el clásico “lissssto” y una pedorreta).

 

Me tocó la patata (y a mi cámara también)

Parecía una discusión de hacía años. Cuando, de niños, nos peleábamos por cosas tan absurdas como por quién elegía la merienda; o cuando, ya no tan niños, seguimos enfrentándonos por nimiedades aún peores que mejor no confesar.

El caso es que me tocó la patata. Y a mi cámara también 😀 Mi pobre pequeña se me ofendió de tal forma que saqué las uñas en su defensa.

Qué manía con que los que hacemos fotos no vivimos al 100% los viajes. ¡Que los vivo al 150, coño! (con perdón).

¿Acaso le digo yo al que escucha música por la calle que es menos feliz porque se está perdiendo el sonido de un niño del parque o la conversación de la señora del autobús?

¿Acaso me atrevo yo a afirmar que el que viaja siempre en rutas organizados es menos feliz porque no tiene la libertad de detenerse cómo, cuándo y dónde quiere?

¿Acaso puedo yo poner en duda la felicidad del que viaja a una isla y se pasa la semana entera vegetando?

NO. A mí perderme ese sonido, esa libertad o ese movimiento… quizás me haga menos feliz. Pero y yo qué sé si para ellos sus cascos, su ruta o su siesta es el súmmum de la felicidad, el éxtasis de la alegría, un viaje orgásmico…

¡YO-QUÉ-SÉ! (Ya paro).

 

¿Pero por qué te enfadas?

Todo esto viene a cuento de este artículo de la CNN (¡El nombre ya me provocó!: “Las fotografías han arruinado los viajes”, se llama) que define la fotografía como una amenaza a la memoria.

La idea general del texto viene a ser que el ansia de capturar momentos en imágenes, hace que dejemos de capturarlos en nuestra memoria real.

A ver… Distingamos.

Comparto la idea de que mirar solo a través del objetivo y nada más, con la única preocupación estresante, forzada, a veces frustrante, otras existosa,  siempre agotadora, de obtener ” LA foto”… te aleja de la realidad, te borra los recuerdos que siquiera te deja moldear, te impide disfrutar del simple hecho de ESTAR ahí. Y te agota.

La comparto. Y por eso la diferencio de lo que me inunda a mí retratando un lugar que me lo pide. Si me inspira, no lo puedo ignorar (“eso ya es una atadura“, me decían el otro día… Y le dí la razón. Lo es. Pero no me quiero desatar. Tal vez sea malo. Seguramente. Pues hala ¿tú fumas? Pues ya hago fotos, que de algo hay que morir.

 

Hago un llamamiento 😀

Bueno… que me voy por las ramas… Yo venía a escribir sobre viajes y vacunas y me he liado.

Ha sido un repentino desahogo 😀 Al que, ya puestos, añado una amistosa súplica: que nadie ponga en duda mi felicidad cámara en mano… ¡ni la de nadie!

Porque cuando miro a través de mi retina, soy tan feliz como los demás. Y cuando remiro a través del objetivo de mi cámara, lo soy más todavía.

Un paisaje, un monumento o una calle estrecha (mis favoritas)… las vivo porque ESTOY en ellas; y las REvivo también (o sea SUMADO A, NO EXCLUYENTE) porque las acerco a mí con un clic.

En fin, que siempre que haya un equilibrio entre ESTAR y FOTOGRAFIAR, me declaro en defensa absoluta de la doble felicidad de quien mira doble.

Y  sí, cuando viajo y hago fotos ¡¡SOY MUY FELIZ!! 😀

(Hala, ya lo he dicho.)

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Author:María de la Cruz Valdemoro

8 Responses to “Pues yo hago fotos mientras viajo y no por eso disfruto menos del viaje (hala, ya lo he dicho)”

  1. 13/06/2013 at 15:21 #

    Como fotografo apasionado, comparto tu opinion, y creo que la libertad de cada uno para disfrutar de un paseo o un viaje como prefiera. Por supuesto sin obligar a nadie que no lo disfrute de nuestro mismo modo a seguirnos.

    Entiendo que a quien no le apasiona tomar fotos, le resultemos “cansinos” por nuestra continua busqueda de imagenes.

    Lo disfrutamos menos, creo que no, de echo creo que vemos las cosas de un modo diferente, apreciamos la luz, vemos composicion en edificios monumentos, creo que al que le gusta la fotografia ve mas que el resto o al menos aprecia otros detalles.

    Que cada uno disfrute a su modo y lo comparta con quien lo disfruta de la misma manera.

    • María de la Cruz Valdemoro
      13/06/2013 at 16:04 #

      Me alegra saber que no soy la única que lo ve así 🙂
      El que seamos o no cansinos ya es otro debate, y creo que de hecho a veces lo somos y debemos esforzarnos por no resultarlo en exceso.
      Pero que nos digan que no disfrutamos de los destinos… ¡eso ya sí que no! Los disfrutamos por partida doble ¡que quede bien claro! 😉
      ¡Gracias por tu comentario!

  2. Tony
    13/06/2013 at 15:51 #

    A todo eso añadiría la felicidad de los que acompañan a dichos fotógrafos, ya que los minutos que se “gastan” en hacer la foto perfecta son minutos que ganamos el resto para admirar el paisaje o empaparnos de la situación. Además, luego también tenemos esa segunda oportunidad de verlas mejor haciendo click cuando el/la fotógrafa nos las pasa (eso si, previa selección…).

    • María de la Cruz Valdemoro
      13/06/2013 at 16:10 #

      Pues mira, esa parte del asunto no la había contemplado yo; no solo el que fotografía observa por partida doble sino que también aquel que le acompaña… acaba por mirar de otra manera, tal vez más intensa. Y a lo mejor ha sido porque no le quedaba otra que parar dos minutos donde él se habría detenido medio, pero… sea como sea, ha cambiado su manera de observar. ¡Y eso que se lleva, oye! 😀
      Hay incluso quien acaba por cogerle el gusto a la fotografía de tanto esperar al fotógrafo y a sus “contemplaciones”, ¿no?
      ¡Buena apreciación Tony! 🙂
      Y muchas gracias por tu comentario 😉

  3. Javi
    13/06/2013 at 16:42 #

    El problema viene cuando esos minutos que se “gastan” en hacer todas las fotos hacen que los acompañantes pierdan su preciado tiempo para visitar otros sitios o aprovechar el tiempo en de otra forma…ni tanto ni tan poco!
    El fotógrafo disfruta de su tiempo haciendo la fotografía, pero también hay que pensar que los que le acompañan no están fotografiando absolutamente nada y la espera puede llegar a hacerse eterna.

    • María de la Cruz Valdemoro
      13/06/2013 at 16:57 #

      ¡Hola!
      Por supuesto que hay que pensar en los acompañantes. De eso hablábamos en el comentario anterior, de Tony (que te recomendamos que leas, ya que da una visión interesante).
      Como decíamos, el debate acerca de la persona que tiene que armarse de paciencia esperando, sería un debate aparte (de ello hablamos algo en este otro post: http://www.viajediario.com/experiencias-de-viajes/fotografo-ruso-murad-osmann-hace-fotos-a-su-novia-de-espaldas-en-sus-viajes/ Échale un ojo).
      En este caso nos referimos no tanto a si ese momento que se prolonga es o no “justo” para los acompañantes, sino al hecho de que estos acompañantes lleguen a poner en duda que el fotógrafo esté disfrutando del destino.
      ¿Que podemos llegar a ser cansinos? Sí. ¿Que nos digan que siendo así estamos disfrutando menos del viaje? Eso ya no.
      ¡Muchas gracias por tu comentario! 🙂 Y ya sabes, trata de encontrar un equilibrio con el fotógrafo al que acompañes, ni las 3 horas que se pararía él… ¡ni el microsegundo que te detendrías tú! 😉

      • Javi
        13/06/2013 at 17:36 #

        Como puedes observar precisamente he leído el comentario de Tony ya que he puesto “gastan” entre comillas, y quería hacer ver la otra cara de la moneda….. Es evidente que no tiene nada que ver que el acompañante no disfrute a que el propio fotógrafo no lo haga, son cosas distintas! Yo simplemente me he puesto en el lugar del acompañante.
        Parece que estás de acuerdo conmigo en que lo que hay que encontrar es un equilibrio, a eso me refería con “ni tanto ni tampoco” en mi comentario anterior.
        A mí personalmente me gusta disfrutar de cada momento y no ir “deprisa y corriendo” cuando estoy haciendo turismo, pero sí me he encontrado en la situación del “acompañante” y puede llegar a ser frustrante.
        Un saludo!

        • María de la Cruz Valdemoro
          13/06/2013 at 17:41 #

          Estamos de acuerdo en la parte del equilibrio, entonces 🙂

          ¡Otro saludo para ti!

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