De nuestra semana en Malta nos volvimos este verano con algunas ideas que queríamos compartir con quienes estén preparando su viaje.
Se trata simplemente de las sensaciones que nos trajimos de vuelta tras nuestra experiencia.
Así que no nos hagas demasiado caso (o sí).
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1.- Sobre Malta y sus playas
- El primer apunte y más importante: no vayas a Malta con la idea de encontrarte playas paradisíacas inimaginables en España.
- Vale que la transparencia de las aguas en Comino era como para exclamar un “guaaau”, y cierto es que había cuevas y grutas de gran belleza, pero las playas, como playas, no tenían nada que envidiar a las que vimos, por poner el ejemplo más cercano, en Menorca.
- Aquí tienes un post y varias fotos de las playas de Malta que visitamos (y las que no).
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2.- Por qué unos dicen que Malta es horrible y otros que es precioso
- Ni una cosa ni la otra. Malta tiene algunas ciudades preciosas, como Mdina y La Valleta, o pueblos con mucho encanto, como Marskalokk, pero esperábamos más sorpresas positivas (estéticamente hablando) de las que realmente nos recibieron en la isla. Tal vez nos faltó tiempo. O tal vez nos equivocamos escogiendo el momento (septiembre). Decir que todo Malta es feo es exagerar (e injusto, desde nuestro punto de vista), pero elevar la isla entera al nivel de la preciosidad nos parece que, al menos durante el verano (demasiado abarrotada aún en septiembre), quizás le quede un poco grande. El potencial lo tiene, desde luego. Lo que se echó en falta fue el cuidado (quizás el cariño, quizás la inversión) para lucir ese potencial… Y para mantenerlo. Y algo de tranquilidad para contemplarlo.
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3.- Salir en Malta
- De fiesta Malta anda bien nutrida. La mayoría, concentrada en el barrio de Saint Julian’s. Por allí encuentras bares abiertos hasta por la mañana, mucha mezcla de nacionalidades y mucho, mucho veinteañero que ha viajado a Malta “para aprender inglés” Por eso esta zona es la ideal para encontrar fiesta pero la errónea para alojarse.
- Para tomar algo más tranquilo quizás prefieras la zona de Sliema, con pubs junto al mar y un montón de restaurantes para salir a cenar.
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4.- Mercados
- Si te apetece pasarte por algún mercado artesanal, ve a Marsaxlokk el domingo por la mañana. También nos recomendaron uno que había muy cerquita de la ciudad de Mdina. A nosotros no nos dio tiempo a conocerlo. Si te apetece visitarlo, pregunta por él en la oficina de Turismo.
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5.- Qué meto en la maleta
- Llévate gafas de buceo para hacer snorkel. Donde más las disfrutamos nosotros fue en Gozo (en la Blue Lagoon) y en Comino, cruzando de una playa a otra y en las zonas próximas a las rocas.
- Calzado para caminar por las rocas y que se pueda mojar (aquashoes los llaman) IMPRESCINDIBLE. Especialmente necesario en Gozo y en Comino.
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6.- Y allí qué se habla
- Por el idioma no te preocupes. Más o menos todos los habitantes hablan inglés y maltés indistintamente y muchos de ellos también italiano. Eso sí, estamos tan malacostumbrados que admitimos que nos sorprendió que nadie del sector turístico se dirigiera a nosotros en castellano. Con el inglés te vale.
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7.- ¿Cuándo ir a Malta?
- Malo no te va a hacer en ninguna época, pero si pretendes ir a la playa lo suyo es viajar entre abril y octubre. Claro que esa es también la época del turismo en masa que tanto afea sus playas.
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8.- Gastronomía
- Si quieres probar algo típico de malta, dos sugerencias: una muy barata (y muy italiana), los pastizzi, que son una especie de pizzas; y una no tan económica pero que puedes probar en casi todos los restaurantes: el conejo. Recomiendan también algunos pescados, pero nuestra experiencia en Marsaklokk (en donde se suponía que había que probarlos) nos dice que nada tienen que envidiarle los nuestros. (Más gastronomía maltesa en este enlace)
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9.- ¿Alquilo coche?
- Malta es minúscula y su transporte público, cómodo. Pasan buses con bastante frecuencia y el precio de un billete semanal es barato. Pero, como apuntamos siempre, un coche te dará la independencia que el transporte público te quita. Aún así debes tener en cuenta dos cosas: una, que se conduce por el lado contrario al de España (y los primeros minutos cuestan y uno se siente un kamikaze en más de una ocasión) y que el tráfico de Malta es algo así como un “todo vale” al volante. El coche en Malta no es imprescindible, pero nosotros lo volveríamos a alquilar.
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10.- Los horarios
- Cuidado con las horas de las visitas. La mayoría de las actividades turísticas cierran a las 5 o 6 de la tarde. Planifícate bien si no quieres llegar demasiado tarde (a nosotros nos ocurrió en más de una ocasión).
Dicho esto, aquí te contamos qué hay que ver en Malta y que fue lo que nosotros visitamos en nuestra semana en la isla.
[Fotos: María de la Cruz Valdemoro / Excepto material snorkel, de Decathlon]
